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EXIGEN
AGUDIZAR CONTROLES PARA FRENAR LA DEPREDACIÓN ICTÍCOLA
Por
Lía Masjoan / Diario El Litoral, Argentina
"S.O.S.
Sábalos" es el slogan que ideó el Consejo Provincial
Pesquero para llamar la atención sobre la crítica situación
ictícola que atraviesan los ríos de la región. Denuncian
complicidad de presidentes comunales y falta de voluntad política.
La semana pasada clausuraron un frigorífico.
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El Estado no puede continuar actuando como si ignorase el aprovechamiento
masivo de un recurso natural de toda la sociedad y que la enorme cantidad
del trabajo extractivo se realiza aprovechando el trabajo informal, es
decir en negro. Muy probablemente haya una enorme evasión impositiva;
así es muy fácil hacer ganancias. Imaginen si el Estado
tolerara que todos los empresarios procedieran de la misma manera.
Jorge Cappato
Fundación PROTEGER
Santa Fe, Argentina, 18 mayo 2006 (Diario El Litoral).- Kilómetros
de redes se echan a diario al río Paraná en busca de un
pez que motoriza un negocio millonario: la exportación de sábalos,
un pez de importancia clave dentro de la cadena ecológica de los
ríos de esta región por ser alimento de otras 20 especies.
Beneficiados por la devaluación y el cambio de la relación
peso/dólar, varios frigoríficos de la región sumaron
acopiadores y pescadores para asegurarse la provisión del recurso,
explotado casi hasta el límite de su desaparición.
La semana pasada, la clausura de un frigorífico en la localidad
de Helvecia, que acopiaba pescado para exportar sin la autorización
de la Secretaría de Medio Ambiente provincial, expuso otra vez
el grave problema de la depredación de los recursos pesqueros de
nuestros ríos.
A fines de 2004, El Litoral publicó un completo informe sobre la
crisis pesquera en el Paraná, advirtiendo, a través de la
opinión de especialistas, que el ritmo extractivo al que está
sometido acabaría en pocos años con el recurso.
Cuatro días más tarde el gobierno provincial reglamentó
la Ley de Pesca Nº 12.212, un año después de que senadores
y diputados la sancionaran.
A pesar de que hoy existe un marco legal, toneladas de peces fuera de
medida siguen siendo capturados a lo largo de los 700 kilómetros
de ribera santafesina con destino a la exportación, provocando
un daño ecológico irreparable, condenando a la pobreza a
miles de familias de pescadores artesanales y poniendo en peligro emprendimientos
productivos costeros.
S.O.S. Sábalos
Con el slogan "S.O.S. Sábalos", miembros del Consejo
Provincial Pesquero iniciaron una campaña de difusión masiva
para decir "No a la depredación, No a la masacre del recurso
ictícola; Sí a los controles y castigo a los depredadores".
Uno de sus integrantes, Daniel Moretto, representante de la Cámara
de Turismo de la Bolsa de Comercio, resumió el pedido de la entidad:
"Queremos que cese la exportación y que frenen la extracción
total del río". Y llamó la atención a los miles
de pescadores que, asfixiados por la urgencia de sobrevivir, quedan entrampados
en un círculo que a la larga profundizará su pobreza: "Tienen
que entender que si hay cese de exportación cuidamos el recurso
y podrán seguir trabajando con una cantidad menor de pescado. Los
más perjudicados serán los frigoríficos, a quienes
sólo les importa la cantidad y no la calidad".
Desde hace tiempo vienen exigiendo al Secretario de Medio Ambiente, Marcelo
Terenzio, que "se ocupe del problema, tome medidas, controle vehículos
y habilitaciones de negocios y realice decomisos". Por eso festejaron
el operativo de la semana pasada en Helvecia pero pidieron que "sean
continuos" y que estén acompañados de "un trabajo
coherente, punzante y permanente".
Carlos Pecorari, representante de Clubes de Pesca Deportiva de la provincia
en el Consejo, clamó por "la transparencia de los controles
que realizan los puestos fiscalizadores de cada localidad costera".
Es que, según aseguró, "los funcionarios comunales
son cómplices y partícipes de la depredación porque
ellos saben quiénes son, les ven las caras todos los días
y alientan a los pescadores entregándoles canoas y mallas para
que luego los voten. Tienen que asumir el costo político y hacerse
cargo del problema".
"Corrupción y falta de voluntad política"
Para Jorge Cappato, director de la Fundación Proteger, "es
un secreto a voces en la provincia de Santa Fe y en toda la región
litoral que la única manera de que esto funcione es mediante pequeños
y grandes hechos de corrupción y a la evidente falta de voluntad
política". La pregunta elemental es "por qué no
tiene solución un problema que hace cinco años que es público
y que ha sido publicado en forma abundante en la prensa".
Para poner en evidencia la información contradictoria que se maneja
sobre el tema a nivel oficial, dijo que "SENASA afirma que se exportan
37 mil toneladas de sábalo al año; sin embargo, según
datos oficiales del Ministerio de Agricultura de Colombia en el 2004 llegaban
solamente a ese país 35 mil toneladas anuales. Nos falta todavía
sumar la enorme cantidad de sábalos que van a Brasil, Bolivia y
Nigeria, y a los nuevos mercados que han abierto en Chile, Perú,
Angola, Jordania y Rusia, entre otros que tal vez no conocemos".
Entre las medidas que el gobierno provincial debería poner en marcha
destaca la necesidad de que "los controles se realicen en forma permanente
y en cantidad suficiente de modo que garanticen que los infractores reiterados
cambien su actitud. Es decir, que aquellos frigoríficos que sistemáticamente
violan las normas legales entiendan que respetar la ley es fundamental
y es la única manera de asegurar las sustentabilidad del recurso
que ellos mismos están aprovechando económicamente".
En este sentido, apela a que se proceda de igual manera con el resto de
los frigoríficos que operan en las mismas condiciones que Pesquera
Santa Fe, clausurado la semana pasada.
Los controles deberían hacerse en "las banquinas de desembarco
y en las puertas de los frigoríficos, e incluso dentro de los frigoríficos
si fuera posible", opinó Cappato para dejar en claro que no
basta con inspeccionar los camiones en las rutas, tal como se hace ahora,
porque cuando tienen colocados los precintos de SENASA ya no pueden tocarse.
Además de "considerar rápidamente la anulación
de los permisos de acopio y producción a los infractores reiterados",
el Poder Ejecutivo debe proveer en forma definitiva "la información
para ver cuánto es el movimiento económico de estas empresas
y ver qué tipo de beneficios están dejando a la provincia,
considerando de que están aprovechando un recurso natural que es
un patrimonio común de la toda la sociedad".
"El río está fracturado"
Los pequeños emprendimientos productivos que en los distintos pueblos
mueve el turismo, la pesca deportiva, los alquileres de cabañas
y otras actividades vinculadas con el río están siendo afectados
por la depredación indiscriminada.
"Estamos perdiendo lo que ofrecemos al mundo, que es la pesca con
devolución", aseguró Daniel Moretto, aunando la opinión
de propietarios de cabañas que como él están muy
preocupados por esta situación.
"Necesitamos que la Dirección Provincial de Turismo tenga
un protagonismo real en el tema y que aunemos esfuerzos porque esto no
da para más. La gente que viene de afuera manifiesta una tristeza
por lo que está pasando, Usan caña y reel, no mallas y como
no sacan nada no vienen más a la costa santafesina. El río
está fracturado.
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Análisis
ESTÁN DESTRUYENDO LOS RECURSOS DEL PARANÁ
Por Norberto Oldani (*)
La falta de manejo y la sobreexplotación de las pesquerías
del río Paraná indudablemente conducen al colapso. Eso significa
que la pesca ya no alcanza para sostener la vida humilde que llevaban
miles de pescadores artesanales. Estos pescadores siempre estuvieron en
equilibrio con el recurso. El esfuerzo de su trabajo, un bote a remo y
una pequeña red eran suficientes para sostener una captura que
les permitía vivir dignamente. La pesca era limitada frente a la
enorme magnitud y productividad del recurso y no importaban la talla de
los peces ni la abertura de la malla de las redes, competían por
calidad y nadie compraba peces chicos.
Los frigoríficos, para incrementar las capturas, modificaron el
esfuerzo de pesca con kilómetros de redes y una gran capacidad
de movimiento incluso para seguir los cardúmenes (lanchas, camiones,
combustible). Además, para mantener las capturas, ilegalmente iban
achicado la abertura de las mallas; los peces de tallas menores son más
abundantes. Redujeron tanto la talla de los peces que comenzaron a sobreexplotarlos
y las capturas dejaron de ser sustentables. Pero igualmente siguieron
pescando, produciendo severos daños en la estructura de las comunidades
de peces. Simultáneamente, iban dejado afuera del negocio a los
pescadores artesanales, llegando al punto que por más esfuerzo
que hagan no consiguen capturar ni la cantidad mínima de peces
que necesitan para seguir viviendo.
Esto suena contradictorio porque mientras a los pescadores artesanales
no les alcanza ni para comer, los propietarios de los frigoríficos,
llamándose a sí mismo "empresarios", siguen invirtiendo
más dinero, exportando con una voracidad ilimitada fascinados por
los dólares, violando todas las legislaciones posibles, mintiendo,
confundiendo y generando día a día mayores saldos ambientales
para la sociedad.
En realidad, esto se debe a que en el río hay pocos peces y que
el esfuerzo de captura que hacen los frigoríficos es cientos de
veces superior al de los pescadores artesanales. Ahora, la solución
del problema es posible, y pasa por eliminar las causas e incrementar
la cantidad de peces con medidas de manejo adecuadas.
La importancia de la Ley de Pesca 12.212 (noviembre de 2003) radica fundamentalmente
en su poder normativo. A pesar de los intentos por destruirla todavía
no lo lograron y continúa siendo la herramienta adecuada para revertir
esta situación. De aplicarse con todos sus alcances, permitiría
introducir criterios para la conservación y recuperación
de los recursos, mejoraría rápidamente la vida de miles
de pescadores y convertiría a los recursos pesqueros en un gran
negocio para muchísima gente. Pero quienes la aplican necesitan
no sólo entender los principios elementales de: ecología,
biología y biología pesquera, sino también la viveza
para diseñar estrategias con sentido común y soluciones
económicas que lleguen a los bolsillos de los pescadores artesanales.
* Biólogo, Instituto de Desarrollo Tecnológico para la Industria
Química (INTEC, Universidad Nacional del Litoral - CONICET).
Fuente: Diario El Litoral, Argentina
MAS INFORMACIÓN Y FOTOS
Web PROTEGER
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