Ir al índice de Notas de Interés

Había una vez…

Carta enviada por Amigos pescadores de Esquina (Corrientes).
 

Con un grupo de amigos de Esquina, cansados de fictas medidas, palabras vacías por parte de determinadas autoridades y sin ser verdaderamente escuchados, hemos redactado esta humilde carta dirigida a toda la comunidad desde lo más profundo de nuestro sentir hacia este lugar llamado Esquina, al cual amamos y en donde la mayoría de nosotros hemos crecido y soñamos ver correr a nuestros nietos, para que también tomen conciencia de la crisis que hoy enfrentamos y que en realidad nos envuelve a todos.

El turismo nos dio la posibilidad de desarrollarnos tanto profesionalmente como espiritualmente en un paraíso único; y decimos nos dio porque vivimos cada día con el peligro de despertar y que este sueño que ladrillo a ladrillo diseñamos se acabe y miles de familias como las nuestras deban elegir otro rumbo.

No somos grandes corporaciones pero sí personas que siempre respetamos el ambiente y tenemos la utopía de continuar un gran proyecto que forjamos entre todos.

Sabemos que los daños a la naturaleza se ven de a poco y por eso es difícil que el Lector se de cuenta que en realidad afecta a todos y no sólo a un pequeño grupo; por eso hoy queremos que nos ayude a llevar nuestras palabras y permitir que todos sepan de nuestra lucha y crisis para lograr juntos desde la ayuda y la conciencia que la continuidad de nuestro paraíso pueda ser algo más que una utopía de un pequeño grupo....

Agradeceríamos muy cordialmente la publicación de la misma y divulgación.

Desde ya muchas gracias.

Amigos pescadores de Esquina (Ctes).

Había una vez…

Había una vez en un tiempo no muy lejano una ciudad conocida como el portal sur de la provincia de corrientes, situada en una altura sobre la margen izquierda del río Corriente donde se une al río Paraná por el canal Torello formando un bellísimo y complejo Delta; Lugar que fue declarado en 1959 como zona de reserva de pesca deportiva por el decreto 4190.

Este lugar tenía 35.000 habitantes y se recuerda que entonces la mayoría de su población vivía del turismo y los niños corrían por el puerto disfrutando de la magnitud de los ejemplares ícticos que llegaban al mismo….Y así podríamos seguir el relato con añorables recuerdos que hoy no suceden, y tal vez queremos escribir sólo un pequeño fragmento del mismo porque deseamos que todo eso pase tanto en el presente como en el futuro y que los momentos inolvidables de pesca que cada una de las personas que por aquí pasaron vivieron puedan también ser guardados en cofres de vivencias de las generaciones futuras y que no sean solo parte de un cuento pasado de un abuelo a un nieto.

Hoy estamos con mucha bronca y cansados de tener que acostumbrarnos a que la caña de pesca regrese vacía.

Actualmente la naturaleza de nuestro planeta y de Esquina está siendo amenazada; también la propia vida y subsistencia de muchos dado que la actividad pesquera se administra mal. En nuestro país se comercializan alrededor de sesenta mil toneladas de pescado de río y existen cuatro ciudades que son las más pobres del país que tienen relación directa con el río, a saber: Corrientes, Resistencia, Concordia y Santa Fé.

Investigadores del INTEC, CONICET Y UNL describieron que la cantidad comercializada en los últimos veinte años ha producido una merma del cincuenta por ciento de los recursos ictícolas y también se conoce que los recursos del río son la tercera parte de lo que eran hace treinta años.

Desde el punto de vista ambiental la veda de unos meses no es más que un gesto por conservar los recursos cuando en realidad los que deben pagar son los depredadores y no todos.

Dentro de la crisis es fundamental reconocer que no son todas las actividades humanas perjudiciales, sino aquellas guiadas por el desenfreno del lucro.

Mucha gente en la provincia de Corrientes deben a la pesca deportiva y el turismo gran parte de su subsistencia y numerosos ejemplos muestran que en grupos económicos de pequeña escala o comunidades fue y es posible lograr racionalmente un equilibrio entre la preservación y la satisfacción racional de las necesidades en su justa medida tomando conciencia de la importancia del cuidado que la naturaleza y el respeto a su reproducción. Así se debe tomar en cuenta y respetar el artículo 3 de la ley provincial de turismo número 5535, la cual en su inciso A propugna como uno de sus objetivos principales a lograr: la sustentabilidad del desarrollo integral del turismo en toda la provincia y facilitar su integración ambiental regional como la reserva de la biosfera.

Toda la costa del Paraná es un recurso exclusivo y potencial para la explotación turística y pesquera sin embargo la enumeración de conflictos ambientales se incrementan día a día al igual que sus consecuencias, las cuales hoy se ven reflejadas en las caras de la gente que vivía de aquel.

Todos estos conflictos cada vez que prendemos la radio u otros medios de comunicación parecen resolverse con medidas correctivas prometidas como las educacionales, legislativas, controles y tecnología. Las escuchamos y son hermosas palabras por cierto, pero que suenan huecas a la hora de su aplicación en la sociedad.

Cuando las medidas dependen de la protección a un grupo determinado, cuando hay desinformación o cuando la legislación llega tarde o retorcida producto de acuerdos entre payasos que admiten interpretaciones propias de fabuladores y cuando la sobreexplotación se ve avalada en la falta de suficiente capacidad y capacitación de los inspectores, y a falta de éstos en muchos casos, o además por ausencia de voluntad política de cambiar o insuficiente apoyo a unos pocos grupos ecologistas se forma un conglomerado que permite que funcionen mecanismos de permanente violación de las leyes vigentes.

A éstas alturas es sabia la experiencia que supo enseñarnos que los parches no sirven; el desafío consiste en profesionalizar el desempeño del Estado. Hoy todos somos culpables pero principalmente quienes deben hacer cumplir las leyes.

Los recursos son de todos y el Estado en realidad lo formamos todos. Debemos velar por una política de manejo conservacionista y a largo plazo. El secreto será la toma de conciencia y la preservación.

Debemos a las futuras generaciones el logro de un salto cualitativo y real en la forma de ejercer la democracia y pasar de lo representativo a lo participativo, a ser artífices de nuestro destino ejerciendo y exigiendo con orgullo el cumplimiento de nuestro derecho constitucional a un ambiente sano y a su protección plasmado en el artículo 41 de nuestra carta magna.

Ya sería tiempo y muy bueno que tengamos memoria y que todas las autoridades de aplicación pasadas y las presenten nos rindan cuentas, ya que los recursos se están agotando y no queda mucho tiempo; y como proclama la declaración de Paraná del 22 de mayo del corriente año: "La conservación del recurso no se negocia…"