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...Ya no hay tiempo de discursos sanateros, estamos en tiempo de descuento, el río, el turismo de la costa y la pesca deportiva, están perdiendo por goleada.
Por Ariel Robledo
EDICIONES NATIVA
 

Se inicia un nuevo período de veda en todo el litoral argentino. Comienzan también los debates sobre la importancia que tiene esta medida, de los alcances de la misma, del respeto que muchos le tienen y que otros ni se dan por enterados. Estamos viviendo momentos de gran preocupación y a la vez de gran indiferencia. Cabañeros, guías de pesca, empresarios que instalaron complejos en el litoral ven como el recurso que debiera ser de todos lo están destruyendo unos pocos. Las redes continúan saqueando los ríos, primero fueron los sábalos, ahora ya no hay especie que se salve, ni veda que se respete, los camiones cargados con pescados fuera de medida y especies "supuestamente" vedadas siguen su paso sin que nadie los controle. El dolor es cada vez más grande y quienes tienen la decisión política de poder frenar tanta masacre continúan calentando sus asientos esperando que se diluyan los años de gestión, para que el próximo que venga siga con el trasero aplastando las cuerinas de los mullidos sillones.

Duele decirlo, pero en un país en el que tenemos graves problemas de seguridad, de salud, de educación, pareciera que la ecología y el cuidado del río no tienen ninguna prioridad para nuestros gobernantes, o quizás no hay "interés" en resolver esta cuestión que da de comer a miles de personas directa e indirectamente.

Ya no hay que hacer un llamado a las autoridades, porque todos conocen la gravedad de la situación, la depredación está pasando por nuestras narices y nadie actúa. Congresos, conferencias, cursos de manejo de los recursos, no sirven si al momento de implementar medidas la burocracia se lleva las ganas y las intenciones así como las redes se llevan los peces. Solo Dios y la naturaleza saben cuanto tiempo aguantarán, ya no hay tiempo de discursos sanateros, estamos en tiempo de descuento, el río, el turismo de la costa y la pesca deportiva, están perdiendo por goleada.